Los más afectados suelen ser las niñas y niños durante los primeros años de vida. Las reacciones alérgicas, respuestas del sistema inmune por hipersensibilidad a la saliva o veneno de un insecto. Los casos más graves suelen ser por picaduras de avispas y abejas.

¿Que puede provocar la alergia?

Las picaduras de mosquitos, tábanos, pulgas y arañas o la sensibilidad a las reacciones a orugas como los pelos urticantes de la procesionaria del pino suelen producir una reacción inmediata que es una pápula en el punto de la picadura y que persiste durante uno do dos días. Es importante no rascarse porque aumenta la sensación de picor y porque puede llegar a aparecer una herida que podría infectarse. La reacción anafiláctica por la picadura de mosquitos, tábanos o pulgas es excepcional.

Las picaduras más graves suelen ser las de himenópteros como abejas y avispas. Las reacciones alérgicas pueden ser locales, afectan a una zona concreta; o provocar una reacción sistémica o generalizada afectando a varios órganos vitales con riesgo de producir anafilaxia y, con ello, comprometer la vida de la persona afectada. Es una reacción del sistema inmunitario producida por un anticuerpo: la inmunoglubulina E (IgE).

La alergia a picaduras de insectos se adquiere con el tiempo. La alergia no aparece en la primera picadura, sino que se necesita más de una.

¿Cuáles son los síntomas?

Una picadura normal provoca inflamación, picor y dolor. Los síntomas potencialmente graves, normalmente por picadura de avispa o abeja, son los asociados a una reacción sistémica o anafilaxia y suelen aparecer transcurridos unos 20 o 30 minutos desde la picadura. Pueden ser:

  • Inflamación o hinchazón
  • Urticaria por todo el cuerpo (ronchas y habones grandes en la piel)
  • Estornudos
  • Fiebre
  • Picor
  • Mucosidad nasal
  • Lagrimeo y picor en los ojos
  • Tos
  • Dificultad para respirar
  • Dificultad para tragar
  • Pitidos sibilantes en el pecho
  • Mareo
  • Bajada de tensión sanguínea
  • Pérdida de conocimiento
  • Vómitos
  • Diarrea

Quien determinará si padece de alergia, será el alergólogo quien puede determinar si una reacción sistémica ha sido causada o no por una picadura de insecto y cuál es el agente realizando un estudio alergológico, con pruebas de piel y/o con análisis de sangre. Los resultados permitirán dilucidar si se trata o no de una alergia y cuál debe ser el tratamiento.

Es importante evitar la picadura tomando las debidas precauciones como: utilizar repelente, eludir las zonas con flores, boscosas y húmedas, vestir con ropa de colores claros. Tras una picadura normal podemos calmar la zona aplicando frío y aplicando una pomada que calme el picor y el dolor. El médico puede prescribir, si lo considera necesario, algún antihistamínico o algún antiinflamatorio por vía oral. La lesión suele desaparecer a las 48 horas.

En caso de la picadura de abeja lo habitual es que se quede el aguijón clavado. Se debe intentar extraerlo inmediatamente raspando con las uñas, con pinzas o como se pueda.

Fuente: La Vanguardia