El trastorno bipolar es una enfermedad grave del cerebro que también se conoce como enfermedad maníaco-depresiva o depresión maníaca. Esta enfermedad afecta a hombres y mujeres por igual.

Frecuentemente comienza entre los 15 y 25 años y se presenta con mayor frecuencia en parientes de personas que padecen dicho trastorno.

Algunos días se siente muy feliz y con mucha energía y otros muy triste y deprimido usualmente, o le es difícil dormir, concentrarse o ir a trabajar debido a estos cambios en el estado de ánimo tienen episodios maníacos y depresivos.

Esta patología está inmersa en los problemas de salud mental, que según la OMS afectan a 60 millones de personas.

A Magdalena R tras siete años de cambios bruscos en su estado de ánimo, que iban desde emociones extremas a depresiones severas, le diagnosticaron el trastorno de bipolaridad, que afecta al 5% de la población mundial. “Tuve episodios de euforia extrema que me hicieron invertir dinero que no tenía y luego perdí todos mis bienes y hasta mi hogar porque nadie entendía lo que me pasaba y tampoco yo lo sabía”, así lo dio a conocer según la entrevista presentada por Diario El Telégrafo.

Uno de los inconvenientes más comunes es la falta de un diagnóstico oportuno; porque los pacientes o sus familiares no aceptan que existe un problema de salud serio y debe darse un tratamiento oportuno porque es para toda la vida.

Por dicha razón la Junta de Beneficencia de Guayaquil recomienda aprender a detectar cambios bruscos en el estado de ánimo propio o de sus familiares, la necesidad de dormir menos, excesiva irritabilidad, descontrol en los gastos con tarjetas de crédito o hundirse en muchas deudas, comprar cosas que no necesita, realizar regalos a todos y a veces sin motivo alguno, ser muy impulsivo, ser consumidor de alcohol o drogas y no poder manejarlo y además haber tenido antecedentes de hiperactividad o déficit de atención en la infancia. Por tal razón la mejor opción es consultar al médico.