El precio de los fármacos que se preveía incluir en el listado, retrasa la aprobación. El Conasa pide considerar la sostenibilidad financiera del sistema de salud.

La espera los tiene desesperados. Médicos y pacientes creían que por fin contarían con un Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos actualizado (el vigente es de hace cinco años), pero cuando ya estaba por aprobarse, el listado fue remitido nuevamente a revisión. La comisión encargada deberá hacer otro análisis pormenorizado, de los fármacos agregados, considerando además de la eficacia, su precio.

“El trasfondo es que no hay plata y como tienen una crisis económica, si aprueban el cuadro como está propuesto, se les desfinancia Salud”, aseguró Ernesto Carrasco, presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, quien convocó ayer a una rueda de prensa junto a un grupo de pacientes para mostrar su preocupación por la prórroga.

Este cuadro es clave para la atención en instituciones públicas. Ni los hospitales del Ministerio de Salud, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ni de las Fuerzas Armadas pueden adquirir medicamentos que estén fuera de ese listado, salvo aprobaciones específicas que involucran muchos trámites y tiempo.

En el nuevo cuadro, se esperaba agregar 50 fármacos con nuevos tratamientos para todo tipo de enfermedades y se daba de baja a los que se consideran que ya no son adecuados. Ese listado se realiza con base en las necesidades que evidencian los médicos tratantes de los hospitales y es revisado por la Comisión Nacional de Medicamentos e Insumos (Conamei), que los incorpora o no tomando en cuenta la evidencia científica.

“Tres años le llevó a la comisión hacer este cuadro. Con el cuadro revisado hasta la saciedad, lo único que correspondía por ley era que el Conasa (Consejo Nacional de Salud) se reuniera, lo conociera y lo enviara al Ministerio para su publicación y distribución”, indicó Carrasco, quien recordó que la federación médica que representa cuenta con un delegado en la Conamei.

El exministro de Salud, Luis Sarrazín, confirmó el motivo del retraso en la aprobación de este cuadro. “En el Conasa se informó que, por decisión de la ministra, el cuadro básico debía regresar a la comisión para que se revisen ciertos medicamentos, sobre todo los antitumorales, porque se consideraba que, al parecer, los costos eran muy elevados y atentatorios contra el presupuesto del Ministerio de Salud”, dijo al periodista  el profesional, quien es representante de la Junta de Beneficencia de Guayaquil ante el Conasa y miembro de la Conamei.

En la reunión del 27 de julio se tomó la decisión y no se conoce cuánto puede tardar la revisión. “Se han pedido los cálculos que hizo el Ministerio para chequearlos porque no estamos de acuerdo con lo que presentaron, no nos parece ajustado a la realidad”, comentó Sarrazín.

El hematólogo Washington Ladines, presidente del Colegio de Médicos del Guayas, recordó que el cuadro básico no solo beneficia a quienes sufren de enfermedades catastróficas, sino a todos los pacientes. Muchos acuden a la Defensoría del Pueblo en busca de intermediación para conseguir esa medicina. “Los procesos a veces tardan seis meses. Se crea entonces resistencia al fármaco y el paciente recae. La enfermedad puede pasar a una fase aguda y a una terminal”, dijo.

Frank Alarcón, de 55 años y padre de dos hijas, tiene leucemia mieloide crónica, un tipo de cáncer. Cuatro veces se ha quedado sin su medicamento, pues el IESS debe pedir autorizaciones especiales para su compra y ese proceso suele retrasarse. Junto a él otros 50 pacientes con la misma enfermedad esperan que el cuadro se incluya al Nilotinib (Tasigna). No es nada fácil autofinanciar el tratamiento. La medicación para un mes cuesta 5.600 dólares. En dos de esos desfases, sus compañeros de trabajo juntaron el dinero para ayudarlo.

Fuente: Expreso.