La ministra de Salud, Verónica Espinosa, participó la tarde de este lunes 2 de abril de 2018 de una mesa redonda denominada Conversatorio Proyecto Código de la Salud, en la Universidad San Francisco de Quito.

La ministra destacó “la importancia de tener una academia involucrada y participativa en la construcción de estos marcos legislativos”, puesto que la Asamblea Nacional prepara un proyecto de Ley sobre un Código Orgánico de la Salud (COS), al cual el Ministerio de Salud Pública (MSP) realizó una propuesta con la participación de varios sectores del ramo directamente involucrados.

Destacó el objetivo constitucional del Sistema Nacional de Salud que está para garantizar el derecho a la salud, a lo cual calificó como un “deber del Estado” e identificó a los diferentes actores llamados a materializar la realización de esta meta, como los prestadores públicos y privados, junto con los diferentes servicios del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (ISSFA), del Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional (ISSPOL) y del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Espinosa destacó que el Código Orgánico de Salud debe garantizar un sistema integral que beneficie a todos los ecuatorianos, para lo cual es necesario definir un carácter normativo y especificar el rol que tanto prestadores públicos como privados cumplen en el mismo.

Como panelistas participaron también el director Nacional de Salud del IESS, Daniel Rodríguez; el presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, William Garzón; la directora de la Asociación de las Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador (ACHPE), Ana Delgado; el director del ISSFA, Alejandro Vela; y el Director del ISSPOl, David Proaño.

Los participantes coincidieron en el rol fundamental como órgano rector que debe mantener el Ministerio de Salud Pública y cómo gestionar y organizar la provisión de servicios dentro del Código Orgánico de la Salud.

El 26 de octubre de 2017, el MSP entregó a la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional las sugerencias recogidas durante los diálogos, mesas de trabajo con más de 3.400 actores del Sistema Nacional de Salud. El nuevo proyecto de ley tiene avances innovadores como la prioridad al tratamiento de problemas sociales como las adicciones, el embarazo adolescente y la violencia de género.

Además, regula temas como la publicidad de bebidas alcohólicas, la reproducción humana asistida, la “Cesárea Innecesaria”; fomenta la lactancia materna; concibe a la salud mental como parte del derecho a la salud; y entre otros temas, prohíbe cualquier tipo de tortura o trato indigno a las personas en la atención en salud mental, y la oferta de servicios de cambio de orientación sexual.

Por primera vez en el país, se define la violencia gíneco-obstétrica, que consiste en someter a la mujer, en el curso de su embarazo, parto o puerperio, a maltrato, medicalización excesiva o interferencia con los procesos naturales, limitando su capacidad para decidir libremente.